{"id":19796,"date":"2014-09-02T18:59:00","date_gmt":"2014-09-02T18:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prensa.wp2.mendoza.gov.ar\/megajuicio-carcel-comun-e-igualdad-de-condiciones-ante-la-justicia\/"},"modified":"2014-09-02T18:59:00","modified_gmt":"2014-09-02T18:59:00","slug":"megajuicio-carcel-comun-e-igualdad-de-condiciones-ante-la-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mendoza.gov.ar\/prensa\/megajuicio-carcel-comun-e-igualdad-de-condiciones-ante-la-justicia\/","title":{"rendered":"Megajuicio: c\u00e1rcel com\u00fan e igualdad de condiciones ante la Justicia"},"content":{"rendered":"<!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">En la &uacute;nica audiencia de la semana realizada en el marco del IV Juicio por delitos de lesa humanidad, las testimoniales de la jornada fueron precedidas por un pedido del doctor Jorge Auat, titular de la Procuradur&iacute;a de Lesa Humanidad de la Naci&oacute;n, sobre la prisi&oacute;n domiciliaria solicitado por el exmagistrado Otilio Romano. Auat manifest&oacute; su rechazo considerando el antecedente de fuga del acusado y la dudosa objetividad del informe del perito forense. Adem&aacute;s valor&oacute; el perjuicio social que implicar&iacute;a una resoluci&oacute;n contraria a la repuesta institucional que esperan hace 34 a&ntilde;os las v&iacute;ctimas de delitos de lesa humanidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">A este pedido adhirieron &nbsp;las partes integrantes de la Querella, entre ellos el doctor Pablo Salinas, por el Movimiento Ecum&eacute;nico de Derechos Humanos, quien adem&aacute;s reforz&oacute; el pedido de c&aacute;rcel com&uacute;n&nbsp;e igualdad de condiciones ante la Justicia. Por su parte, la Subsecretaria de Justicia de la provincia, doctora Romina Ronda dej&oacute; en consideraci&oacute;n del Tribunal la realizaci&oacute;n de una visita&nbsp;al pabell&oacute;n de los acusados para constatar las condiciones en las que se encuentran.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Tras esto, se dio lugar al primer testimonio que fue prestado por Alberto Mario Pe&ntilde;a quien declar&oacute; en relaci&oacute;n a la detenci&oacute;n de su hermana Alicia Graciela Pe&ntilde;a, el 1 de abril de 1976.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">El testigo record&oacute; que para entonces, su hermana cursaba el tercer a&ntilde;o en la facultad de Letras, trabajaba como docente y era catequista en una iglesia de San Jos&eacute;. Adem&aacute;s era delegada de sus colegas docentes e integraba el centro de estudiantes en la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Seg&uacute;n el testigo, aquella madrugada de abril, un grupo de veinte militares lleg&oacute; a la vivienda, solicitando la presencia de Alicia Pe&ntilde;a. Allanaron la vivienda violentamente y redujeron a Alicia durante los cuarenta minutos que dur&oacute; el operativo. Tras esto, Alicia fue llevada detenida y la familia qued&oacute; bajo la vigilancia de militares posteriormente relevados por agentes del servicio de Inteligencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Tras este hecho, la familia comenz&oacute; una b&uacute;squeda para dar con el paradero de Alicia. Sobre esto, el testigo record&oacute; las visitas a diferentes centros de detenci&oacute;n, y gestiones de sus padres ante la Justicia Federal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">En el recorrido para dar con Alicia, su padre lleg&oacute; al D2. Este, que trabajaba como arquitecto y hab&iacute;a sido inspector de la obra del Palacio Policial, habr&iacute;a manifestado repudio sobre las condiciones inhumanas de las celdas. Pe&ntilde;a record&oacute; que oficiales del D2 entregaban &ldquo;pruebas de vida&rdquo; que no pertenec&iacute;an a Alicia para obstruir la b&uacute;squeda. &ldquo;Yo creo que estaban jugando con mi padre. Nunca tuvimos la certeza de que estaba en el D2, ni que estuviera viva&rdquo;, expres&oacute; el testigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">La familia vivi&oacute; escoltada por oficiales y con la l&iacute;nea telef&oacute;nica intervenida durante los siguientes meses. En la segunda quincena de mayo, supieron que Alicia se encontraba en la Penitenciar&iacute;a de Mendoza. All&iacute; pudieron verla por primera vez, y observaron que no pod&iacute;a caminar por las condiciones en las que se encontraba. En clara referencia a las torturas recibidas por la v&iacute;ctima agreg&oacute; que posteriormente en Devoto, &nbsp;&ldquo;Alicia todav&iacute;a rengueaba&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">La exposici&oacute;n rememor&oacute; las gestiones familiares de los Pe&ntilde;a hasta que Alicia recibiera libertad vigilada en diciembre de 1981.<\/span><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Posteriormente, declar&oacute; Eugenio Ernesto Paris, quien aport&oacute; una detallada declaraci&oacute;n sobre su causa. Secuestrado a los veinte a&ntilde;os de edad, cuando era estudiante de medicina y realizaba pr&aacute;cticas patol&oacute;gicas en el Hospital Central.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">&ldquo;Yo no soy detenido, yo fui secuestrado&rdquo;, expres&oacute; Paris al iniciar un exhaustivo detalle sobre lo ocurrido aquel 13 de mayo de 1976. Su secuestro integra una detenci&oacute;n masiva a militantes de Partido Revolucionario de los Trabajadores y de la Juventud Peronista iniciada el 11 de&nbsp;mayo hasta fines de junio de 1976. Paris asegur&oacute; que su captor fue Celustiano Lucero quien lo traslad&oacute;, junto a un grupo de militares, al D2 donde permaneci&oacute; hasta el 7 de julio de aquel a&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Sobre su cautiverio en el D2, Paris relat&oacute; numerosas sesiones de tortura, vejaciones y tratos inhumanos recibidos por parte de los oficiales. De esta manera, el testigo pudo se&ntilde;alar firmemente al acusado Julio H&eacute;ctor Lapaz. &ldquo;Ese cobarde que est&aacute; ah&iacute;, nos vapule&oacute;, nos insult&oacute;&rdquo;, expres&oacute; Paris, y lo implic&oacute; en la violaci&oacute;n sufrida a una de sus compa&ntilde;eras, en la cual participara adem&aacute;s de Lapaz, el exoficial Rub&eacute;n Dar&iacute;o Gonz&aacute;lez. &ldquo;La pr&aacute;ctica de la violaci&oacute;n fue sistem&aacute;tica&rdquo;, refiri&oacute; el testigo y agreg&oacute; que los oficiales se&ntilde;alados se mofaban de estas pr&aacute;cticas ante los detenidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">En una intensa y detalla declaraci&oacute;n, el testigo aport&oacute; detalles sobre las condiciones de detenci&oacute;n en el D2, lugar en el que perdieran la vida Daniel Moyano y An&iacute;bal Torres, entre otros de sus compa&ntilde;eros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Adem&aacute;s, el testigo brind&oacute; declaraci&oacute;n sobre otros detenidos con los que compartiera cautiverio, entre ellos Graciela Leda y Ra&uacute;l Aquaviva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Indagado sobre diferentes episodios ocurridos en aquel centro clandestino de detenci&oacute;n, Paris aludi&oacute; a &ldquo;un d&iacute;a de silencio en el D2&rdquo;. Este silencio le permiti&oacute; vincular la complicidad y participaci&oacute;n del personal del D2 en el operativo contra Paco Urondo, el 17 de junio de 1976.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Posteriormente, el testigo declar&oacute; sobre su trasladado al pabell&oacute;n XI de la Penitenciar&iacute;a Provincial, el 27 de julio. Record&oacute; que all&iacute; fue requisado por los exoficiales Bianchi y Linares, y que &ldquo;todas las veces que fue trasladado de un lugar a otro &ndash; hasta el a&ntilde;o &rsquo;81- era a los golpes&rdquo;. Este aspecto fue ampliado por el testigo con la menci&oacute;n a la hist&oacute;rica requisa realizada el 24 de julio de 1976 en la asunci&oacute;n de Naman Garc&iacute;a y aport&oacute; datos sobre la causa Rabanal y agreg&oacute; detalles sobre el accionar de los oficiales acusados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Finalmente, se dio lugar al testimonio de Hermes Omar Oca&ntilde;a Lucero, quien para el a&ntilde;o 1976 se desempe&ntilde;aba como delegado de la primera gremial del Banco de Previsi&oacute;n Social. Record&oacute; que para el mismo a&ntilde;o se hab&iacute;a conformado una Cooperativa de Seguridad Bancaria integrada por polic&iacute;as del D2, entre ellos Guti&eacute;rrez, Blanco, Vazques y Lapaz. &ldquo;Sab&iacute;amos que estas personas estaban cumpliendo tareas de inteligencia&rdquo;, expres&oacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Detenido la semana posterior al golpe c&iacute;vico militar fue trasladado al D2 donde permaneci&oacute; hasta finales de mayo junto a sus compa&ntilde;eros Galv&aacute;n, Lucero y Santos. En aquel lugar fueron interrogados bajo torturas conocidas como &ldquo;submarino&rdquo; y &ldquo;chapuz&oacute;n&rdquo;, con el objetivo de indagar sobre sus actividades gremiales y contactos personales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">El testigo asegur&oacute; que en algunos casos hab&iacute;a un ensa&ntilde;amiento del personal militar hacia los detenidos, entre quienes mencion&oacute; a Acquaviva, Robledo, Tognetti, Gaitt&aacute;n y Paris. Entre aquellos pudo identificar a los exoficiales Rosales, Lapaz y Guti&eacute;rrez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Tras el &nbsp;relato sobre su cautiverio en el D2, Oca&ntilde;a referenci&oacute; diferentes lugares de detenci&oacute;n por los que fue trasladado. De esta forma record&oacute; que a mediados de mayo fue llevado a la 8va Compa&ntilde;&iacute;a de Comunicaciones donde estuvo bajo la vigilancia de los exoficiales Migno, Peralta y Pajela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Para el 20 de septiembre, en medio de un traslado masivo fue llevado al Pabell&oacute;n XI de la Penitenciar&iacute;a Provincial. Sobre este lugar brind&oacute; detalles sobre dos interrogatorios a los que fue sometido en un lugar identificado como el locutorio de la penitenciaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">El 27 de octubre, un grupo de militares encabezados por Naman Garc&iacute;a y Rolando Gonz&aacute;lez, le informa sobre su traslado al regimiento de Campo Los Andes junto a siete compa&ntilde;eros suyos. All&iacute; permanecieron bajo la custodia del Mayor Paz. En ese lugar, conocido como &ldquo;la pichonera de subversivos&rdquo;, el r&eacute;gimen sosten&iacute;a la rigurosidad de los anteriores y las requisas eran diarias<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">A llegar el 30 de diciembre, Oca&ntilde;a y el resto del grupo fue nuevamente trasladado a la Penitenciaria Provincial hasta marzo de 1977, donde el exoficial L&eacute;spori&nbsp; le informa que ha quedado en libertad y le aconseja &ldquo;se portara bien&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Oca&ntilde;a hizo menci&oacute;n al reconocimiento fotogr&aacute;fico que realizara en el 2009 donde reconoci&oacute; entre sus carceleros a los exoficiales Rosales, Guti&eacute;rrez, Blanco y V&aacute;zquez<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Durante los d&iacute;as de detenci&oacute;n, Oca&ntilde;a no fue informado sobre las causas de su detenci&oacute;n, no cont&oacute; con la representaci&oacute;n de un defensor oficial ni pudo declarar ante ninguna autoridad judicial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">Tras un nuevo cuarto intermedio, las audiencias p&uacute;blicas reanudar&aacute;n el pr&oacute;ximo lunes 8 de septiembre con el testimonio de Alberto Scafatti, Mar&iacute;a Teresa Carrer, Carlos Roca y Ra&uacute;l Acquaviva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6em\">.<\/span><\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fue el pedido del abogado querellante Pablo Salinas, tras adherir al rechazo sobre la pretendida prisi\u00f3n domiciliaria para el exjuez Otilio Romano. 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