Presa Potrerillos: el ORSEP entregó el informe técnico sobre las maniobras de limpieza


El Organismo Regulador de Seguridad de Presas evaluó el estado actual del embalse luego de la limpieza del descargador de fondo. La premisa es continuar con el trabajo conjunto para perfeccionar las prácticas de seguridad en las presas de toda la provincia.

Hace poco más de dos meses, se abrieron las compuertas del dique Potrerillos para disminuir el estado de sedimentación del descargador de fondo y garantizar su correcto funcionamiento.

Esta inspección subacuática se hizo con un vehículo operado remotamente (ROV, sigla del inglés remotely operated vehicle) y fue solicitada por la empresa concesionaria Cemppsa (Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos SA), con la coordinación de la Dirección de Hidráulica. 

Las maniobras de limpieza se completaron con éxito y los especialistas del ORSEP entregaron el informe técnico cumpliendo con las obligaciones establecidas en el acta complementaria N°1 entre el Gobierno de Mendoza y el Organismo Regulador de Seguridad de Presas.

El ingeniero Gustavo Rodríguez, responsable administrativo de la Regional Cuyo Centro del ORSEP, entregó el documento al ministro Mario Isgro y a la directora de Hidráulica, Yamila Arnosti, sobre la operación y mantenimiento del dique Potrerillos.

En el documento se analizan los aspectos positivos de la maniobra de limpieza del descargador de fondo del dique Potrerillos. También se destaca la importancia de continuar trabajando de forma conjunta para el desarrollo y aplicación de criterios, técnicas y procedimientos orientados al perfeccionamiento de prácticas de seguridad de presas dentro del ámbito de la provincia.

La importancia del descargador de fondo

Es un componente principal que tiene el dique Potrerillos y está diseñado para permitir el vaciado rápido del embalse desde su nivel máximo hasta la mitad de la altura en un tiempo máximo de 10 días.

Además, puede desalojar sedimentos en suspensión cuando se detecten
avenidas de agua barrosa, a fin de evitar su asentamiento y consolidación en el sector aguas arriba de la embocadura y así, prevenir su obstrucción.

También permite abastecer las demandas de agua urbana y riego, en caso de salir de servicio el sistema de aducción.

En la inspección subacuática con el ROV se sacaron muestras de
sedimento que permitieron medir la altura existente entre la superficie de los sedimentos y el dintel del ingreso en todo el ancho de la embocadura.

También se inspeccionó la torre de aireación para verificar si los conductos de aireación estaban despejados y sin obstrucciones.

El mismo procedimiento se hizo en la toma de medio fondo para ver si las
vigas prefabricadas que tapan la toma se encontraban en buen estado y sin
derrumbes u obstrucciones. 

Otro de los sectores que se evaluó fue la toma del túnel de aducción, donde se verificó el estado de las rejas y su pintura de protección.