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El IPV presentó en Junín un proyecto de viviendas sociales bioclimáticas de bajo consumo energético


Se trata de 16 casas que se comenzaron a construir en el barrio Aguaribay, con financiamiento del BID y que promueven la eficiencia energética.

El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), conjuntamente con la municipalidad de Junín, presentó oficialmente un novedoso proyecto habitacional que persigue un doble objetivo: por un lado, disminuir el déficit habitacional y, por el otro, contribuir a la eficiencia energética y disminución del impacto sobre el medio ambiente.

En el acto estuvieron presentes el vicegobernador de la Provincia, Mario Abed; la titular del IPV, Maria Marta Ontanilla; el intendente de Junín, Héctor Ruiz; miembros de la Cooperativa Aguaribay y los futuros beneficiarios de las viviendas presentadas.

La presidenta del IPV abrió la jornada mencionando que “Junín fue elegido por su ubicación y por contar con un proyecto que ya tenía a sus adjudicatarios elegidos, respaldados por una entidad intermedia con mucha experiencia y muy bien organizada. Además, el terreno se prestaba muy bien para poder probar las distintas orientaciones que tiene esta vivienda”.
Ontanilla agregó que “desde el IPV venimos trabajando hace un tiempo en el uso de nuevas tecnologías constructivas. Al inicio de la gestión del Gobernador Suárez se nos pidió que innováramos en los prototipos de vivienda social y eso nos llevó a crear un Laboratorio de Vivienda en el ámbito del Ministerio de Planificación e Infraestructura”.

“Hoy por hoy, el 50% de las licitaciones que realiza el IPV son con sistemas constructivos industrializados, que permiten que las viviendas sean mucho más eficientes al generar un ahorro a las familias en lo que refiere al consumo energético, en tanto que también contribuye con el cuidado del medio ambiente”, sintetizó la titular del IPV.

Finalmente, hizo mención al cumplimiento de la ley recientemente sancionada sobre el Etiquetado de Eficiencia Energética, que obliga al IPV a etiquetar sus viviendas al menos bajo la categoría C.


Características de las viviendas

Durante la jornada, la arquitecta Carina Gómez, una de las responsables del proyecto, explicó a los asistentes las características del prototipo de vivienda denominado GEF.

El prototipo GEF requiere que se tengan en cuenta ciertos lineamientos arquitectónicos. Uno de ellos la orientación de la vivienda y sus espacios principales al norte, girando según la orientación del terreno.

Por otra parte, para la construcción de las viviendas utilizan nuevas tecnologías. Es por eso que se ha contemplado el uso del steel framing como sistema constructivo, lo que representa una innovación tecnológica óptima para zona sísmica, con menor espesor de muro reportando más espacio interior.

En cuanto a la cubierta de techos, se realizarán con paneles modulados livianos de chapa con aislación térmica incorporada dándole protección a la envolvente. Además, permite, por su forma, incorporar sistemas de generación de energía solar térmica y fotovoltaica.

Otra característica requerida es la flexibilidad. Es decir que la distribución interna permite la adecuación de los ambientes a las necesidades familiares tan solo con la remoción de tabiques internos.

Respecto de las estrategias bioclimáticas, las viviendas podrán conservar el calor en los meses de invierno, lo que se logra gracias a la orientación al norte de los ambientes principales, a la envolvente aislada térmicamente, tanto en muros como en cubierta y a la carpintería con doble vidriado hermético (DVH).

En verano, la protección y control solar se logra mediante envolventes aisladas térmicamente, aleros y una pérgola con vegetación de especies caducas. Y el enfriamiento se produce mediante la incorporación de aventanamiento que permite ventilación cruzada para renovación del aire.

Además, se han incorporado las siguientes tecnologías que favorecen el aprovechamiento energético:

● Energía solar térmica, colectores de placa plana, para la producción de agua caliente sanitaria (ACS).
● Energía solar fotovoltaica mediante módulos fotovoltaicos con medidores bidireccionales.
● Sensores permanentes para medición y monitoreo, que medirán los consumos energéticos durante un año, realizando comparativos con los diferentes niveles de resolución bioclimática por cuenta del Instituto Nacional de Tecnología Industrial.