21 de octubre, 21.20 horas. Coronavirus: Comunicado del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes

El maestro Diemecke llega a Mendoza


Nuestra provincia propone una intensa agenda cultural, gracias al desarrollo de protocolos y la apertura de los espacios. La Filarmónica, esta vez, se presentará con dos invitados de lujo.

El viernes 3, desde las 20.30, llegará el maestro Enrique Diemecke, uno de los grandes directores de orquesta latinoamericanos, de trascendencia internacional. Ha dirigido la Sinfónica de la BBC de Londres, la Sinfónica de Moscú, la Filarmónica de Los Ángeles y la Orquesta de París, entre muchas de las principales orquestas del mundo.

Desde hace 18 años, es titular de la Filarmónica de Buenos Aires y, desde 2017, es director artístico del Teatro Colón, pero por sobre todas las cosas se considera un “argentino por adopción”.

Nacido en México, se formó en Estados Unidos y ha desarrollado una carrera universal. Mucho antes de que la globalización fuera una palabra habitual en nuestro vocabulario, Enrique Arturo Diemecke ya era un director global. Llegó a ser director titular de tres orquestas al mismo tiempo: la Sinfónica Nacional de México, la Sinfónica de Auckland en Nueva Zelanda y la Orquesta Sinfónica de Flint, Michigan, de la que es titular desde hace 32 años en los Estados Unidos.

“Me subía al avión en la noche de un hemisferio y me despertaba amaneciendo en el otro, cada semana”, dice mientras recuerda esos años que antecedieron a su llegada a la Filarmónica de Buenos Aires. 

“Llegué al Colón para conmemorar los 100 años Dvořák, en 2004, y me quedé enamorado del teatro, de la ciudad y de la Argentina. Es un país maravilloso, con un potencial enorme y unas cualidades humanas increíbles”, evoca sorprendiéndose a sí mismo del tiempo que ha pasado, mientras remata con simpatía: “Ya soy un argentino más, che”.

Y es que ciertamente Diemecke subyuga a primera vista con su carisma. Habla con simpatía y sencillez. En todo momento encuentra puntos en común con su interlocutor, va desde el fútbol a los vinos de Mendoza, pasando por la geografía de la cordillera de los Andes o la música que ensaya esta semana. Nada en este hombre de estatura pequeña, piel blanca y sonrisa contagiosa es solemne o lejano.

“Es que para ser director de orquesta no es necesario ser displicente o autoritario. Ese es un falso concepto. Una caricatura. El director de orquesta que necesita ser un dictador es el que no convence por sí mismo cuando sube al podio. Ser director es ser líder de un equipo de artistas y unificar voluntades para honrar al compositor, su música y tocar las almas para transformar a las personas. Todo está en la música, solo hay que interpretarla con humildad. Lo demás es superficialidad”, aclara con énfasis.

Batuta federal 

Sabe que su llegada a Mendoza es excepcional y se enmarca en los cambios que ha vivido la humanidad por la pandemia. “Siempre he querido hacer música con las orquestas de Argentina, tengo vocación federal. Mi vida musical se inició en una orquesta de provincia en México, como violinista, así que conozco perfectamente la pasión que hay en las agrupaciones de las ciudades del interior. Sin embargo, siempre faltaba tiempo libre para recorrer el país. Ahora todo se ha cancelado y aunque ya retomé mis conciertos en Estados Unidos, los viajes internacionales son más esporádicos y me permite hacer música aquí”, cuenta el maestro distendidamente.

Además, agrega que el programa dedicado al clasicismo vienés es ideal para esta época de protocolos y distancias, menos músicos en escena, pero obras de Mozart y Haydn de enorme belleza. “La invitación del maestro Lara me ha caído en un buen momento y he encontrado una orquesta bien preparada y con buena energía de trabajo”, culmina Diemecke.

Solista del Colón

Llega al Teatro Independencia con el violonchelista José Araujo, solista de la Filarmónica de Buenos Aires, para tocar el mismo programa que hace pocos días pudo oírse en la sala principal del Teatro Colón. Es que Diemecke está empeñado en que el Colón irradie música a todo el país. En estos años ha llegado con la orquesta del Colón a varias ciudades del país: Corrientes, Rosario y Mar del Plata, entre otras.

“Tenemos que lograr que todo el país pueda acceder a las producciones del Teatro Colón y su nivel de calidad. En estos últimos años hemos logrado llegar con el streaming de las producciones que se hacen en la sala en directo. Eso es extraordinario. Que aquí, en tu casa, en Mendoza o en una persona en Tokio pueda ver en vivo lo que sucede en el escenario del Colón. Lo mismo las plataformas, las redes, todo lo que hemos hecho y que está a la mano de todo mundo en la web del teatro. Hoy es formidable. Pero salir con nuestros músicos a las provincias y poder hacer una comunión musical con el talento local que hay en cada ciudad es maravilloso y es lo que de verdad deja frutos”, concluye el Maestro.

Ante la pregunta sobre los planes futuros, Diemecke es contundente: “Estamos trabajando en recuperar el tiempo perdido. Salir de este paréntesis que la pandemia instaló y en el que todos nos quedamos en casa para cuidarnos, para volver a la música. Hay que reprogramar todo. El año 2022 será, ojalá, la oportunidad para aquellos proyectos que quedaron listos pero que no llegaron a la vida. Nosotros, por ejemplo, estábamos casi al estreno de una producción de Nabucco que quedó sin ser vista cuando se decretó la cuarentena. Seguramente también habrá proyectos nuevos. Lo importante es que la nueva etapa nos encuentre mejores, como personas y como artistas”.