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Presentaron una aplicación para implementar buenas prácticas agrícolas


El encuentro, que reunió a más de 80 pymes, estudiantes e ingenieros agrónomos de Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja, se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo. La normativa está vigente y su implementación es obligatoria para productores frutihortícolas.  

El Ministerio de Economía y Energía, a través de la Dirección provincial de Agricultura, en conjunto con la Universidad Nacional de Cuyo, el Iscamen, el Senasa y la Dirección de Economías Regionales de la Subsecretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional de la Nación, reunió a más de 80 personas en el marco de un nuevo espacio de capacitación.  

Dirigida a productores agrícolas, empresarios, estudiantes e Ingenieros agrónomos, la propuesta se llevó a cabo en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Cuyo. Tuvo por objetivo principal brindar detalles sobre qué son las buenas prácticas agrícolas (BPA) y cuáles son los beneficios de su aplicación en la actividad productiva  local.  

La app BPA en frutas y hortalizas es una herramienta gratuita que permite ingresar información para seguir el proceso de implementación y avance de las BPA frutihortícolas en las fincas hasta el cumplimiento de 7 puntos mínimos obligatorios de la norma. En tanto, a las autoridades gubernamentales les permitirá acceder en tiempo real a toda la información sobre quién las está aplicando, dónde y con qué productos.  

En la apertura del encuentro, Valentina Navarro Canafoglia, directora provincial de Ganadería, comentó: “Este encuentro se suma a las acciones que hemos venido desarrollando en Mendoza a los efectos de acompañar a los productores en todo el proceso de aplicación de las BPA. Las buenas prácticas son una obligación desde el 2 enero de 2020 para productores de frutas, mientras que desde en 2021 se hizo extensiva para productores de hortalizas”.  

Las BPA son un conjunto de normas y recomendaciones de manejo de la producción vegetal. El objetivo es asegurar la inocuidad de los alimentos y reducir los riesgos para la salud del personal que realiza tareas agrícolas. También, buscan reducir los riesgos de contaminación ambiental, y hacer uso racional y eficiente de los recursos. 

Al cierre, Navarro Canafoglia, informó que está disponible, a través de la plataforma de la Dirección de Agricultura, un cuaderno de campo que ayuda al productor a implementar las buenas prácticas agrícolas (BPA): “Fue creado de manera conjunta con el Iscamen y el Instituto de Desarrollo Rural (IDR). Se puede acceder al documento de forma gratuita y permite al productor hacer una autoevaluación mientras va avanzando en la implementación”.  

Guillermo Ander Egg, coordinador de la facultad, remarcó: “Realmente estamos muy contentos por la cantidad de técnicos y profesionales de todo Cuyo e instituciones representativas del sector que hoy nos acompañan. Es una posibilidad de compartir, enriquecer conocimientos y establecer redes para un trabajo más grande y en conjunto”.  

A su turno, el director de Desarrollo Agrícola de la provincia de San Juan, Fabrizzio Facchin, comentó que esta iniciativa es “de suma importancia. Desde San Juan se viene trabajando hace mucho para la implementación de la BPA. Quiero agradecer a la facultad y a las instituciones por esta invitación”.  

Carlos Fiochetta, de la Corporación Vitivinícola, estuvo presente en la actividad y agregó: “Estamos muy contentos por este lanzamiento. Surgió como un embrión de la app de costos que se desarrolló desde la COVIAR. Nos encontramos trabajando de manera conjunta con las distintas instituciones para seguir impulsando iniciativas que permitan al sector crecer y desarrollarse”.

Por la Subsecretaria de Agricultura de La Rioja se encontraban autoridades presentes a través de una plataforma de conferencias virtuales. Lo funcionarios resaltaron el compromiso de la provincia para seguir trabajando en la promoción de los beneficios de implementar las buenas prácticas agrícolas. “Es una herramienta que está a disposición y que es el resultado de una necesidad que surgió del sector”, remarcaron.  

Un dato, no menor, tiene que ver con que Mendoza es la provincia con mayor cantidad de formadores y técnicos para implementar las BPA en Cuyo, mientras que junto a Buenos Aires son las que están al frente a nivel nacional.  

A las autoridades mencionadas se sumaron Pablo Sceglio y Norberto Echeverría, de Dirección Nacional de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa; María Eugenia Martínez Fonseca, de la Dirección de Economías Regionales de Nación; Amanda Fuxman, referente de BPA frutihortícolas de la Dirección de Economías Regionales de la Subsecretaría de Alimentos, Bioeconomia y Desarrollo Regional; Julieta Carmona, subdirectora de Desarrollo Agrícola del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico de San Juan, y Luis Quiroga y Joaquín Rubió, de la Dirección de Desarrollo Económico de la Municipalidad de Guaymallén.  

Sobre las BPA  

A partir del 4 de enero de 2021 rige la implementación obligatoria de buenas prácticas agrícolas (BPA) para los sectores hortícola y frutícola. Son un conjunto de normas, principios y recomendaciones de manejo de la producción vegetal cuyos objetivos tienen que ver con asegurar la inocuidad de los alimentos, reducir los riesgos a la salud del personal que realiza tareas agrícolas (garantizando seguridad laboral), reducir los riesgos de contaminación ambiental y promover el uso racional y eficiente de los recursos.   

Su implementación requiere del seguimiento de un protocolo de evaluación de riesgos. Además, exige documentar las prácticas realizadas a través de todas las etapas de producción, industrialización, logística y comercialización de los productos agrícolas. Esto permite conocer la trazabilidad (seguimiento) del producto, hacia delante o atrás de la cadena agroalimentaria, de manera que si en algún momento se registra un problema, se pueda rastrear el producto hasta su origen.  

Sobre la implementación de las BPA    

La Resolución Conjunta Nº5/2018 establece siete puntos que son de implementación obligatoria para la producción y comercialización de frutas y hortalizas.   

1) DOCUMENTACIÓN OBLIGATORIA – TRAZABILIDAD: Fija cuál es la documentación obligatoria que ampara el traslado de productos y es indispensable para lograr la trazabilidad (conocer su origen y destino). En este punto, los productores deben cumplir con la inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa), y ciertos productos deben contar con el Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTVe) para su traslado. De igual manera, el productor debe identificar los productos frutihortícolas, colocando una etiqueta o rótulo, según la normativa.    

2) PRODUCTOS FITOSANITARIOS: Solo se deberán utilizar productos autorizados por el Senasa, en sus envases originales y para los cultivos permitidos. Además, los productores deberán cumplir con las recomendaciones y las restricciones de uso, indicadas en el marbete/etiqueta, y registrar la aplicación. En este punto, se establece cómo aplicarlos, los elementos de seguridad de deben utilizar quienes los manipulan, cómo conservarlos y qué hacer con los envases vacíos. Todo esto, cumpliendo con las normas provinciales y municipales en materia de aplicación y gestión de los productos fitosanitarios.   

3) AGUA: Se debe realizar un uso eficiente, seguro y racional de agua segura. Los productores deberán implementar medidas eficaces que garanticen que el agua a ser utilizada en la explotación cumpla con los requisitos establecidos en el Código Alimentario Argentino (CAA) para higiene y consumo de personal. Para el agua de uso agrícola, se deberá asegurar el cumplimiento de las legislaciones aplicables de cada provincia.   

4) MANIPULACIÓN: Para manipular las hortalizas y frutas en la cosecha, el acondicionamiento y el empaque en el predio, es fundamental cumplir con las pautas de higiene básicas; principalmente, con el lavado adecuado de las manos de todos los operarios y manipuladores.   

5) ANIMALES: Se deberá impedir el ingreso de animales a las áreas cultivadas y a las zonas de manipulación del producto cosechado, a fin de reducir al máximo la posibilidad de contaminación biológica en los cultivos.
 

6) USO DE FERTILIZANTES ORGÁNICOS Y ENMIENDAS: Los fertilizantes orgánicos, enmiendas y sustratos adquiridos a terceros utilizados en las actividades de producción primaria deben estar registrados en el Senasa. Los fertilizantes orgánicos y/o enmiendas orgánicas producidos por el responsable de la producción primaria deben someterse a tratamiento, compostado u otros que minimicen el riesgo sanitario. Se prohíbe expresamente la utilización de residuos provenientes de sistemas cloacales y pozos sépticos como enmiendas orgánicas, así como el uso de enmiendas orgánicas sin tratamiento.   

7) RESPONSABLE TÉCNICO: Se deberá contar con la asistencia de un técnico/profesional para asesorar en la implementación de las BPA, capacitado en la temática a través de personal de organismos nacionales, provinciales y municipales, universidades, escuelas agrotécnicas, programa Cambio Rural y otros programas relacionados, organismos descentralizados, profesionales independientes y entidades privadas reconocidas.