Residencia en Nutrición, una opción para los nuevos profesionales
Las residencias permiten a los profesionales completar el proceso de formación en especialidades específicas.
La Residencia de Nutrición y Alimentación Clínica Pediátrica, al igual que otras residencias implementadas en el Hospital Notti, es el sistema educativo que tiene por objeto completar la formación de los profesionales de la salud en alguna especialidad mediante el ejercicio de actos profesionales de complejidad, responsabilidad progresiva y un programa aprobado para tales fines.
Sabiendo la importancia que esto representa para muchos estudiantes de Nutrición, primera vez la Residencia de Nutrición Pediátrica realizó una charla informativa destinada a estudiantes avanzados de la carrera de Nutrición de universidades de la provincia.
Carla Lázaro, jefa de residentes, comentó: “El objetivo de la charla es poder interactuar con los futuros profesionales a fin de comentarles cómo es la especialización en nutrición pediátrica y neonatal, las actividades que se realizan dentro de un hospital o centro de salud y las oportunidades laborales que esto implica”.
La Residencia de nutrición cuenta con seis profesionales: una en 1º año, quien debido a la pandemia ingresó en octubre de 2020; una en 2º año, dos en 3º año y una en 4º. Además de una instructora y de la jefa de residentes.
“El trabajo que realizamos dentro del hospital está guiado por un programa académico que nos permite realizar rotaciones por los distintos servicios de internación acompañadas por las nutricionistas de planta, con quienes colaboramos entre otras cosas en la confección de las dietas de los pacientes. Además, nos abocamos a los temas académicos y de investigación, los cuales son presentados en ateneos y, finalmente, atendemos en los consultorios externos”, explicó Lázaro.
Esta residencia tiene una instancia de capacitación de cuatro años, siendo el último con presencia en la comunidad. Es decir, el residente desarrolla sus actividades en alguna unidad sanitaria (centros de salud) donde se forma en la atención primaria.
Actualmente las residentes, además de realizar su rotación, se encuentran abocadas al nuevo programa Merienda Feliz, implementado recientemente en el hospital. Se desarrolla en el hall central y en la sala de espera de la guardia de lunes a viernes en horarios estipulados. Consiste en la entrega de una fruta y una botellita de agua, que puede ser cargada en los dispensers disponibles.
Este programa es una oportunidad para que el niño comience a interesarse en el consumo de frutas y agua, ofreciéndoles otras opciones además de los alimentos ultraprocesados. También, las profesionales realizan educación, hablando con los padres sobre la importancia de una merienda saludable, para dar el primer paso de algo que puede ser una segunda consulta nutricional en los consultorios externos.
Una vez a la semana, las residentes atienden el consultorio donde son observadas las patologías generales de la nutrición. A partir de julio, este servicio comenzará a funcionar dos veces a la semana. El consultorio lo lleva adelante solo la residente, con la idea de que vaya aprendiendo cómo es el manejo, ya que todas estas formas son instancias de aprendizaje. El consultorio es supervisado por la jefa de Nutrición o por la de residentes.
“En lo personal creo que es una oportunidad muy enriquecedora para quienes opten por este proceso de capacitación. El trabajo que se realiza en el hospital es muy lindo y el ambiente de trabajo es muy agradable”, finalizó Lázaro.
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